Slow Jump

El Slow Jump es una nueva forma de entrenamiento. Una de las más completas, en la que todo el cuerpo trabaja activamente. Consiste en saltar sobre un trampolín individual mientras se realizan ejercicios gimnásticos al ritmo de la música.

Una clase de Slow Jump te hará sudar mucho más de lo que puedas imaginar y quemarás toda la grasa corporal en poco tiempo. Notarás un antes y un después en piernas, brazos, abdomen, glúteos.

Se trabaja la fuerza, controlando todo el peso del cuerpo con los saltos y también la resistencia, mejorando el sistema cardiovascular. Mejorarás tu capacidad pulmonar, tu equilibrio y tu coordinación, y tu estado de ánimo será mucho más positivo. Es una de las formas de ejercicio físico más divertidas y que produce más endorfinas. Crea verdadera adicción, pero ¡es un antidepresivo natural!

Creemos que el ejercicio físico y mental debe de ser moderado y constante, mucho más pasados los cincuenta y, por eso precisamente, consistir en algo lúdico, algo que nos divierta enormemente, que nos enganche, que nos haga volver a practicar. Por eso hemos elegido esta disciplina, el Slow Jump. Y también porque nos permite impartirla a nuestro modo, tranquilo y consciente, centrado en el desarrollo y la evolución personal, en clave Slow, como esa otra vertiente (la corporal) en nuestro camino hacia el autoconocimiento. Creemos firmemente que gracias a todo ello podemos ser ahora más felices y más sabios. Y nos encanta que nos deis la posibilidad de compartir con vosotros  lo que hemos aprendido.